Os explicamos qué es una fractura del metacarpiano y cómo abordó recientemente el equipo médico de Surbone una diafisaria sufrida en el cuarto metacarpiano por una persona joven.
¿Sabes qué son los metacarpianos?
En cada mano tenemos 5. Son los huesos largos y delgados que se unen con las falanges (dedos), formando la articulación metacarpofalángica, y con el carpo (muñeca), dando lugar a la articulación carpometacarpiana.
Tienen importantes funciones: son los encargados de sostener la mano y de generar movimiento.
Las fracturas de las falanges y de los metacarpianos son las más frecuentes entre los huesos de la mano.
¿Por qué se producen las fracturas de los metacarpianos?
Son típicas entre las personas que practican deportes de contacto en los que se utilizan las manos (baloncesto, vóley, balonmano…) y especialmente en boxeo. Se producen tras un traumatismo directo o indirecto por una caída, golpe, accidente, etcétera.
La fractura del metacarpiano puede producirse en distintas partes. Si es en los extremos, afectando a la cabeza o la base, hablamos de fractura epifisiaria; mientras que si se produce en el cuerpo del mismo, hablamos de fractura diafisaria, como la que os mostramos en este caso. Además, pueden ser abiertas o cerradas, estables o inestables, transversales u oblicuas.
Síntomas y diagnóstico
El principal síntoma es el dolor. También puede producirse inflamación, edema, hematoma, enrojecimiento, aumento de la temperatura, deformidad e incapacidad funcional.
Para diagnosticarla es necesaria una buena historia clínica, una cuidadosa exploración física y un correcto estudio radiológico.
Caso clínico de fractura diafisaria en cuarto metacarpiano
Ahora que ya hemos hablado de cómo son estas fracturas y de por qué se producen, os presentamos uno de nuestros casos clínicos.
Corresponde a un chico joven, en torno a los 19 años, que tras un traumatismo a puño cerrado sufre una fractura diafisaria del cuarto metacarpiano. En concreto, se trata de una fractura transversa del tercio medio, es decir en la zona diafisaria del hueso.
Fractura inicial de nuestro caso clínico
Las fracturas diafisarias tienen la particularidad de que poseen una dificultad mayor de consolidación, puesto que hay mucho hueso cortical y poco esponjoso. La reducción de este tipo de fracturas debe ser anatómica para conseguir una consolidación endóstica y perióstica.
En una lesión de este tipo es muy importante recuperar pronto la función. Si las articulaciones de la mano se inmovilizan de forma prolongada, se vuelven rígidas con el riesgo que conlleva de sufrir complicaciones, como la atrofia por desuso o el síndrome de Südeck, al que también se le conoce como distrofia simpática refleja (DSR).
Fractura tras haber realizado una osteosíntesis
Existen otro tipo de técnicas para su tratamiento, como la reducción abierta y la fijación interna mediante placa de osteosíntesis con tornillos, pero requieren un abordaje completo del metacarpiano con una incisión del al menos 4 o 5 centímetros.
En este caso clínico, el equipo médico de Surbone, especializado en cirugía ortopédica y traumatología, consiguió un resultado funcional excelente con un abordaje mínimamente invasivo y una estabilidad primaria de la fractura que permitió la movilización desde el inicio.