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“La rehabilitación tiene una relación estrecha con los traumatólogos y otras especialidades”

La Rehabilitación es una disciplina fundamental en el tratamiento de los pacientes que acuden a nuestra clínica, que, además es transversal y se interrelaciona con otras especialidades. Por eso en Surbone la consideramos fundamental en el abordaje de las patologías del aparato locomotor. Entrevistamos a una especialista en Medicina Física y Rehabilitación, la doctora Beatriz Muíño, para conocer más sobre esta especialidad, además de la efectividad de un tratamiento en auge, el de las ondas de choque.

 

Dra. Beatriz Muíño

¿Cuáles son las funciones de una médica especialista en Rehabilitación y Medicina Física (MFR)?

La función del médico rehabilitador se basa en el diagnóstico, evaluación, prevención y tratamiento de las personas con condiciones médicas discapacitantes y comorbilidad a lo largo de todas las edades. Pone a disposición del paciente los medios necesarios para la promoción de la autonomía personal y para su rehabilitación.

¿Existen subespecialidades dentro de la medicina de la rehabilitación?

Así es. Aunque la rehabilitación generalmente se asocia con el dolor de origen musculoesquelético, cada vez cobran más importancia los médicos especialistas que trabajan en rehabilitación neurológica, cardíaca, respiratoria, foniátrica, de suelo pélvico, amputados, linfedema y rehabilitación infantil, entre otras, puesto que es una especialidad que abarca múltiples ámbitos a lo largo de todas las edades.

¿Cómo es vuestra relación con los profesionales de la traumatología y la cirugía ortopédica?

El médico rehabilitador es especialista en el dolor y sobre todo en discapacidad, por lo que compartimos muchas patologías con el traumatólogo así como con otras especialidades. Los traumatólogos disponen de soluciones terapéuticas quirúrgicas mientras que nosotros utilizamos otras terapias más conservadoras, como la fisioterapia, la terapia ocupacional, las ondas de choque, etc.

Por lo tanto, la relación es muy estrecha ya que nos pueden derivar un paciente antes de proponer un tratamiento quirúrgico y nosotros a su vez podemos remitirles pacientes con otras dolencias a ellos.

¿Qué puede incluir un tratamiento de medicina de la rehabilitación?

En los servicios de rehabilitación el trabajo en equipo es muy importante. Trabajamos de forma conjunta e integral con fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, psicólogos, logopedas, técnico ortopédico, trabajadoras sociales… Se trata de equipos multidisciplinares donde el médico rehabilitador trabaja como coordinador y la comunicación entre todos es la base para el buen funcionamiento del equipo.

En fisioterapia, se encargan de la terapéutica mediante el uso de agentes y medios físicos, pudiendo aplicar, tras prescripción por el médico rehabilitador, técnicas tales como Hidroterapia, Electroterapia, Termoterapia, Cinesiterapia, Vibroterapia, Laserterapia, Actividad Ocupacional, Logopedia e indicación de ortesis, prótesis y dispositivos y ayudas técnicas.

Actualmente, existen otros tratamientos más innovadores que puede aplicar el médico rehabilitador como puede ser infiltraciones con Ácido Hialurónico, con toxina botulínica, PRP (Plasma rico en plaquetas) o aplicación de ondas de choque.

APLICACIÓN DE ONDAS DE CHOQUE

¿Qué son las ondas de choque y qué tipos existen?

Las ondas de choque son ondas acústicas hipersónicas de alta energía que generan una diferencia de presión entre los medios por los que se propaga, promoviendo la regeneración y reparación de los tejidos.

Existen dos tipos de ondas de choque extracorpóreas: las Ondas de Choque Focales y las Ondas de Presión Radial (aunque éstas no deberían considerarse ondas de choque al no alcanzar un nivel de presión elevada – 150 MPa- con la rapidez necesaria – 10 ns-).

En cuanto a las ondas de Choque Focales, éstas pueden generarse a partir de 3 tipos de generadores: electrohidráulicos, electromagnéticos y piezoeléctricos.

¿Cuándo se debe recurrir a este tratamiento y para qué patologías está indicado?

El tratamiento con ondas de choque extracorpóreas se utiliza para tratar afecciones de tejidos blandos: tendones, músculos, piel, nervios y patología ósea, en especial cuando los tratamientos convencionales, como reposo, fármacos y rehabilitación funcional, han fracasado y cuando se busca una alternativa a la cirugía.

Existen algunas indicaciones estándar aprobadas. Por ejemplo, para las tendinopatías crónicas: Tendinopatía Calcificada de hombro, Epicondilopatía, Síndrome Doloroso del Trocánter mayor, Tendinopatía Rotuliana Aquílea, Fasciopatía plantar con o sin espolón calcáneo.

Otra sería la patología ósea, como pueden ser el retardo en la consolidación ósea, la Pseudoartrosis, Fracturas de Estrés, Estadios iniciales de Osteonecrosis avascular sin afectación articular o la Osteonecrosis Disecante sin afectación articular.

Ya por último, las patologías cutáneas, como en el caso del Retardo de cicatrización de heridas, Úlceras cutáneas, Heridas por Quemaduras no circunferenciales, Celulitis.

Hay muchas más indicaciones, unas Empiricamente comprobadas, otras son Indicaciones Excepcionales- Indicaciones de Expertos y otras son indicaciones Experimentales, etc.

¿Cómo es el tratamiento con ondas de choque?

El tratamiento consta de unas 3- 5 sesiones, espaciadas de un mínimo de 7 días y un máximo de 14. Para la aplicación del tratamiento el paciente puede estar sentado, en decúbito supino o en decúbito prono, en función de la patología a tratar.

Debe realizarse un seguimiento ecográfico antes, durante y después (12 semanas). Se recomienda revisar al paciente a los dos meses de la última sesión y no hacer actividades de sobrecarga durante el tratamiento y durante 4 a 6 semanas posteriores. Igualmente, es positivo realizar ejercicios de estiramientos durante el tratamiento.

¿Cuáles son los beneficios de este tratamiento?

Los principales efectos biológicos de las ondas de choque son:

  • Neoangiogénesis: es decir, aumenta la vascularización de la zona.
  • Regeneración de los tejidos: se reclutan células madre y activan la síntesis de colágeno.
  • Modulación de la inflamación: desencadena una acción antiedematosa y antiinflamatoria.
  • Efecto analgésico y disminución del dolor.

    Además, a nivel óseo las ondas de choque estimulan los osteoblastos, activando toda una cadena de reacciones con las que se termina estimulando la neovascularización, siendo ésta el verdadero mecanismo reparador de las fracturas.

¿Tienen algún tipo de efecto secundario?

Aunque son infrecuentes, las ondas de choque, en especial las focales, pueden generar algunas complicaciones, como síncopes y lipotimias (en más del 6% de los pacientes), hipertensión arterial o náuseas y vómitos.

A nivel local, puede haber un aumento pasajero del dolor, hematomas, especialmente en pacientes anticoagulados, o eritemas en el área de aplicación.
En casos muy raros, puedes producirse quemaduras y heridas, sobre todo por causa de una mala aplicación del tratamiento, lesiones en órganos huecos como pulmón o intestino o lesiones neurovasculares (aneurismas, lesiones de nervio periférico como, por ejemplo, la neuropatía del cubital en el tratamiento de una epitrocleitis).

En todo caso, como indico, se trata de efectos secundarias muy poco frecuentes y, bien aplicada, se considera un tratamiento seguro.

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